No hace falta estar tocando fondo para pedir ayuda.
Si hay algo que te preocupa, te bloquea o te hace sufrir más de lo que te gustaría, la terapia puede ayudarte.
No necesitas tener las cosas claras antes de escribir.
Podemos empezar simplemente hablando de cómo te sientes y de qué te ha llevado hasta aquí.
No pasa nada.
Muchas personas llegan a su primera sesión con dudas, nervios o sin saber muy bien qué esperar. Iremos paso a paso, sin presión. Estaré encantada de acompañarte y ayudarte en este proceso.
Es completamente normal.
No tienes que llegar sabiendo cómo explicarlo todo. La terapia es un espacio para ir poniendo palabras a lo que sientes, a tu ritmo.
Claro que sí.
Además de ser una modalidad respaldada por la evidencia científica, muchas personas encuentran más fácil abrirse desde la comodidad de su propio espacio, sin necesidad de desplazarse.